Ricardo Carugatti
Especial EL CRONISTA
El abogado Mauricio Armagno pidió ayer la absolución de Fermín Basualdo por entender que no había elementos que lo inculparan del hecho al que volvió a referirse como una accidente ferroviario. Habló de las presiones políticas y eclesiásticas para encontrar un culpable e hizo referencia a la nota enviada por el Papa Francisco, a quien calificó de “gran estadista”, dónde pedía por el esclarecimiento de la muerte de Emilio.”Nosotros pedimos que tuvieran la cabeza abierta para poder pensar” sostuvo el abogado haciendo referencia a que solo hubo disposición de manifestar una campana sin escuchar opiniones opuestas.
También el letrado sostuvo que la investigación inicial fue realizada por “gente que no tenía idea de nada”. Destacó que hubo jueces como Mussumano y Colombo que se hartaron de las presiones y por otra parte sentenció que no hay un móvil para un supuesto homicidio.
Entre los testigos citados por Armagno estuvo Fieberkon que había dicho en su testimonio que escuchó cuándo decían que había que “cagar a la policía” y destacó que no existe ningún indicio que ponga a Emilio Blanco en la comisaría.
Las teorías de la fiscalía fueron rebatidas en su alegato por el defensor de Basualdo diciendo que no tenía lógica. No había motivos para que Basualdo quisiera torturar y asesinar al joven y señaló que no hay antecedentes de torturas por parte del imputado en la comisaría de Chascomús.
En ese sentido acusó de mentir a Cristina Orbe y puso el acento en la declaración de Agüero: para el letrado nunca la testigo había dicho haber visto a Basualdo en las vías y sostuvo que tenía la postura de una testigo falsa.
Fue duro con la comisión investigadora al sostener que eran una “banda” que armaron un caso para acusar al más vulnerable de los policías en el contexto de un clamor popular y en épocas dónde la policía estaba desprestigiada. Era la época de la Maldita Policía como titulara una revista.
Sobre la presunta autoría de Basualdo entendió que los indicios eran débiles, especialmente el testimonio de Durán y la supuesta falsificación de los libros de guardia. Sobre el primero dijo que al momento de la declaración frente al Juez Colombo le fueron poniendo manifestaciones en su boca de las que luego se arrepintió por no ser verdaderas.
Según Armagno, Durán dijo durante este juicio menos de lo que sabe y aseguró que los hechos en la comisaría nunca pasaron y no hay elementos que puedan aseverarlo. Por su parte señaló que los libros de guardia no estaban falseados ni adulterados. “Si el fiscal habla de que pararon los libros, para que los iban a rehacer?” se preguntó el abogado tomando los dichos del Dr. Escoda en su alegato.
A lo largo de su alegato hubo menciones hacia los hechos detallados por la fiscalía. En torno a las fibras de la daga secuestrada en casa de Basualdo sostuvo que realizaron el peritaje 5 años después y no necesariamente las fibras encontradas pertenecían al sweter del joven.
Asimismo detalló una hipótesis de accidente ferroviario sostenida en la declaración del perito Singraf dónde Emilio habría ido caminando por las vías en sentido norte a sur y habría sido golpeado por una saliente del último vagón del tren para luego girar sobre su pierna y caer al costado de las vías. Dio una visión de la vitalidad de la lesión en el parietal izquierdo como primer golpe.
Los peritos también fueron cuestionados por Armagno que habló de “inferencias” de las anatomopatólogas y de conclusiones en los casos de Brolese y Maffei. Fue entonces que sostuvo que hubo un gran armado sin sustento probatorio y señaló que la versión de Singraf fue la que más se ajusta a la verdad. Con estos elementos detallados y ordenados cronológicamente el Dr. Mauricio Armagno solicitó la absolución de su cliente y detalló que en caso de encontrarlo culpable sea la calificación de homicidio simple.
El próximo martes 23 a las 12 horas según anunció el presidente del tribunal Dr. Juan Pablo Curi se conocerá el veredicto.
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